viernes, 8 de agosto de 2014

Muda de ti

                                                                                                            
¿En qué momento, cariño, dejamos de habitarnos?

(Mi voz sin tu boca
Mi mirada sin tus ojos
Mis manos sin tu piel)

Habito ahora cuartos vacíos
que me envician a pensarte,
a intentar construirte a base de recuerdos.


Habito paredes vacías de fotos de ti
Habito canciones vacías de tu voz
Habito cuerpos ausentes de ti

Estoy en el transporte de cada mañana y a mi lado sentado ya no vas.
Camino las calles de siempre
Mis tres comidas al día
Mi taza llena de café…
Pero vacío todo de ti.


Y todo comienza a parecerme inútil
Las estrellas brillan ya sin sentido
Y ya no tiene caso desvelarme
Si ya no es tu cobija la que me recibe en la madrugada.


La luz me parece inútil pero más la oscuridad,
porque ya tampoco me parece suficiente lugar
para refugiarme de estos recuerdos necios
que buscan aferrarse a tu desvanecida silueta.


No tengo cabida en este lugar,
que, aunque ausente,
está repleto de ti.


Pienso en llamarte, en cruzar la ciudad para buscarte, correr hasta tu puerta, que estés de nuevo aquí enfrente… cerca de mi frente

Te-preguntar-te-preguntar-te-preguntar-te-preguntar-te-preguntar-te-preguntar-te-preguntar-te-preguntar
La cuestión de mis desvaríos ¿En qué momento, cariño, dejé de habitar-te-habitar-te-habitar-te-habitar-te?       (Con mi voz como un eco carente)
Pero te quedarás callado como sólo tú lo sabes hacer.

Y me desesperaré 
y te querré golpear
o quizás besar
 y  gritar fuerte tu nombre
hasta quedar
 Muda de ti

Y yo quisiera cariño, hacer todo esto,
todo esto,
 todo esto
todo esto
si en el fin pudiera habitarme a mí.


No hay comentarios:

Publicar un comentario