Cientos de golpecitos
en la cabeza
No sé si son mis sueños
O mis pensamientos
que no dejo salir
O simplemente, el
dolor ocasionado por tanto pensar…
Pensar y no hacer nada
No hacer nada, y sólo pensar
Pasar el tiempo pensando
Que ya no quiero nada.
Pero la nada me cobija en sus brazos
Y me estrecha, dulcemente me asfixia
Me altera, me hace gritar
Y en su afán por relajarme
Me inyecta grandes dosis de dudas
¡Maldita nada que me haces dudar!
La nada se come mi sonrisa
Y mis ojos se hinchan de tanto dudar
De mirar pasar la vida
De mirar y nada más.
Dudo que sienta
Dudo que exista
Dudo del nudo que me rasga la garganta
Y dudo que estén sangrando mis gritos
Dudo tanto de mí,
Que tocarme la cara no basta,
No me reconozco
Y corro al espejo
Dudosos “Sí eres” a los labios me susurran
Eternos “No
eres” a los ojos me gritan…
Sospecho que estoy
cansada
Los pensamientos a
cuestas duelen
He viajado tanto tiempo en mi interior
Que ya no distingo qué es realidad
Y qué es fantasía
Quisiera comenzar a repetir mi nombre
Hasta desdibujar mi rostro
Con gritos, con susurros,
Porque es lo único que he encontrado dentro.
Quisiera, y el cansancio me
derrumba
Me aplasta, me destroza
Sólo duermo en el eterno silencio de mi nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario